El 2 de junio se celebra el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales, una jornada dedicada a defender los derechos de las trabajadoras sexuales y a sensibilizar sobre las condiciones laborales de explotación.
Este día tiene su origen en Francia, donde el 2 de junio de 1975 las trabajadoras sexuales y sus aliados ocuparon la iglesia de Saint-Nizier en Lyon y llevaron a cabo una huelga de ocho días que tuvo gran repercusión mediática.
En aquel momento, el trabajo sexual era legal en algunos ámbitos, pero las trabajadoras carecían de protección jurídica y se enfrentaban al estigma y a la violencia. El detonante de esta iniciativa fue la muerte de dos trabajadoras sexuales.
Los trabajadores exigieron que cesaran las multas, la estigmatización y el acoso policial, y que se pusiera en libertad a diez de sus compañeros que habían sido detenidos unos días antes por ejercer la prostitución.
Desafiaron a la policía a que viniera a detener a cualquier persona que pudieran identificar como trabajadora sexual. Muchas llevaron a sus hijos para dejar claro que las mujeres que ejercen el trabajo sexual no son diferentes de las demás.
Hoy recordamos la valentía y la lucha de las trabajadoras sexuales de todo el mundo, que han defendido con firmeza su derecho a trabajar con seguridad y dignidad.
La tenaz labor de defensa de las trabajadoras sexuales de Victoria llevó a que el estado aprobara la Ley de Despenalización del Trabajo Sexual en mayo de 2022.
El objetivo de la legislación es despenalizar el trabajo sexual y contribuir a reducir la discriminación y los perjuicios que sufren las personas que ejercen esta actividad, así como reconocer que el trabajo sexual es un trabajo.
Sin embargo, los trabajadores siguen enfrentándose a dificultades a la hora de hacer valer sus derechos en el ámbito laboral. Observamos que, lamentablemente, el trabajo sexual en la calle sigue estando tipificado como delito en algunas circunstancias, y que las personas que ejercen el trabajo sexual siguen sufriendo discriminación en diversos ámbitos.
Además, la mayoría de las trabajadoras sexuales son autónomas y se ven perjudicadas por las limitaciones que existen en materia de protección laboral para este colectivo, en comparación con las que se aplican a los empleados.
A finales de 2026 se iniciará una revisión legislativa de la Ley de Despenalización del Trabajo Sexual. El SWLP se basará en los casos que ha atendido para ofrecer su punto de vista sobre los logros de la despenalización y presentar recomendaciones para consolidarlos y ampliarlos. Hoy, y todos los días, rendimos homenaje a todas las personas que ejercen el trabajo sexual y seguiremos trabajando junto a la comunidad para que los derechos laborales sean una realidad para todas las personas que ejercen el trabajo sexual en Victoria.
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